Introducción
De la imagen como representación a la perfomance como imagen
Alberto Caballero


Uno de los conceptos fundamentales de la modernidad ha sido el de representación, no solo en el campo del arte, sino en todos los campos. Pero aquí me ocuparé particularmente de la representación en cuanto imagen, la imagen es una representación segunda de una primera como imposible, como mito, como perdida, de entrada la representación es ya la representación de algo perdido, o podríamos decir de un fallo de la representación, no habría representación primera.

Esta representación primera sería una presencia que se ha hecho ausencia, ausencia que ocupa el lugar de una presencia anterior, ahora ausencia en tanto vacío de presencia, entonces lo que se trata de representar es ese vacío de presencia, una representación que ocupa un lugar vacío.

Pero también lo podríamos pensar de otra manera, para que se produzca la representación es necesario una negación de esa presencia primera, la representación surgirá como consecuencia de una negación, o dicho de otra manera de un rechazo original. Negación/rechazo y representación serán elecciones del sujeto para acceder a la imagen como representación.

1. la imagen
i imagen
a objeto


i (a) imagen objeto

o también

i (de) a imagen de objeto

¿Pero cuál es la experiencia de la imagen?

El desprendimiento como objeto del Otro, la imagen en tanto objeto se desprende –se separa- del Otro. Algo que el Otro pierde, por un lado la representación/forma y por otro la acción que ello produce sobre el sujeto: representa-acción. Cuando esto se escinde, la imagen/significante ya no será resignificada, se produce un fracaso de la significación, quedará una acción sin su soporte significante, el cuerpo del sujeto será su soporte.

De allí lo que se produce ya no es una experiencia de la imagen, sino una realidad de la imagen, la imagen será un constructor de la realidad. La realidad de la imagen, no es real, ya que lo real es irrepresentable, dará a la realidad un soporte de imagen.

¿Qué sucede cuando…?

i la imagen no.representa a, se ha desprendido de su materialidad
a se encarna como cuerpo…el cuerpo se hace objeto, se ha desprendido de su imagen

La imagen es producto de la representación, la representación como aparato de producción de i (a), podríamos decir de la imagen (ideal) del objeto. Cuando cae este ideal, cae también cae el ideal, ce la representación, el aparato mismo que la produce. La i queda desprendida de su ideal y de su aparato de representación. De ahí el objeto no se representa (en tanto i) sino se presenta, es el cuerpo el que adquiere la categoría de objeto desprendido de su imagen ( i.de.al). La acción ocupara el lugar del ideal (caído). Es la caída de los ideales producido por la modernidad, que se producirá la entrada de la acción: acciones sobre el cuerpo, acciones con el cuerpo, el cuerpo es el objeto, es el lugar, es el fin de la acción.


2. La marca

La marca tiene lugar, tiene lugar en el cuerpo, como efecto de lo real, el significante no tiene lugar, puede estar en cualquier lugar, algo de lo real se significa. La marca no tiene imagen es imposible de imaginarizar, es algo de lo real sin-forma, a más in-forma que algo sucede con lo real. Se puede dar en el cuerpo o puede expresarse en la ciudad, como cuerpo de lo social, lo social participa de este marcaje. Hay una dificultad de simbolización, de expresar las i (de) a sobre la ciudad, sobre el cuerpo social, empujan al sujeto a las operaciones de marcaje, más cerca de los fenómenos ‘primeros’ como la caza, la pesca, la ganadería, la apicultura, etc.

Con la modernidad no solo han caído los ideales de belleza y funcionalismo otorgados al cuerpo sino a su contexto. Con los constructivistas, los futuristas, el dada, etc. la representación no-tiene-lugar, el lugar no será un producto de la representación, nos encontramos con la representación 0 (Lucio Fontana), la pantalla misma.

El corte, la incisión, el agujero mismo, serán el producto, excluidos de toda representación. El artista ya no será representante ni de la belleza ni de su aparato, la representación. El artista será excluido del aparato de la representación y de lo que ello representa. Los artistas convocan a la acción …son activistas, convocan a participar, la marca será su producto. Los nuevos artistas/activistas convocan a marcar árboles, plazas, calles…mobiliario urbano, monumentos, etc. vaciados de su antiguo contenido simbólico, serán el lugar de lo efímero de la marca, marca que se intentará borrar, cubrir, borrar, para volver al no-lugar, al 0 de significación.

Los artistas/activistas excluidos de los lugares representativos (el museo, el mercado del arte, etc) saldrán a la calle, a la plaza, al río, etc. a dejar sus marcas, marcas de un vacío de significación, de antiguas significaciones vaciadas de contenido. Se ocuparán de lo no-representable, de lo i-representable.


3. la letra

La otra cara de la i es el significante s, es la cara simbólica de esta imagen/objeto, y como tal también lo representa. s tiene una cara fónica –la palabra- y una cara matérica –la letra-.

Con el fin de la modernidad, el artista no se manifestará por la palabra (el dada, el futurismo, el racionalismo, el constructivismo, etc.), el Otro lo ha excluido de la palabra, en la sociedad del mercado no tiene voz ni voto. Hasta ahora el artista (mediante la representación) era un constructor del mundo, al representarlo lo producía (el renacimiento, el barroco hasta la modernidad). El Otro no espera nada del artista para representar al mundo, el discurso ha cambiado, ahora el discurso dominante es el discurso de la ciencia, su representante. La ciencia es el nuevo representante del mundo, lo simbólico cubre todo lo real, no deja resto (a) para nuevas representaciones.

El artista se hará cargo de este vaciamiento, de este vaciamiento de la imagen, y se ocupará de la letra. La letra tiene una cara matérica (es la cara matérica de s y tiene una cara imagen, la imagen de la letra. El arte ha vaciado al cuerpo de su imagen, y se ocupará del cuerpo de la letra. El artista tomará a la letra como su objeto, pasa de la corpo-grafía a la tipo-grafía.


Hemos pasado del arte de la acción (la perfomance), al activismo ( el arte de la participación), para llegar al final a la documentación, el mensaje adquiere valor de documentación: cartas, sellos, fotos, postales. Mas adelante, SMS, e.mails, agendas, diarios, dietarios, son restos de una narración perdida.

Primero han sido los objetos –en tanto ordinarios- desprendidos de la imagen del cuerpo, luego se desprenderá la palabra como imagen: la poesía visual, la poesía concreta, etc. Es la escritura como imagen que ocupará el lugar de la representación Como un resto de ‘lo formal’, de la imagen en tanto forma, ahora se trata de jugar con la forma de las palabras: con la grafía, con el tipo, con el tamaño, etc.


VANO ALGO
N O V A GOLA


En este recorrido matérico al final llegaron al sobre, al reverso de la postal, a los mapas de viajes, a los planos de las ciudades, de los edificios, de la casa, el documento en su propia materialidad, desprendidos de su contenido histórico. Llegamos así al recorte de prensa, a libros quemados, transformados en pasta de papel, a su origen matérico o a su final como deshecho.